La autofactura, también conocida como facturación por el destinatario o factura de terceros, es un tipo de documento que genera el cliente en lugar del proveedor. Aunque no es muy común en el día a día de muchos autónomos o pymes, es un sistema totalmente legal y útil en casos concretos.
En este artículo explicamos qué es una autofactura, para qué se usa y qué retos plantea con la llegada de VeriFactu y la Ley Antifraude.
En este artículo
Qué es una autofactura
Una autofactura es una factura que no emite el proveedor, sino el destinatario del servicio o producto. Es decir, que el cliente genera la factura en nombre del proveedor, siempre con autorización previa del proveedor.
También se la conoce como “facturación por el destinatario” o “factura de terceros”.
Este tipo de facturación no exime al proveedor de sus obligaciones fiscales, sino que simplemente cambia la parte que emite el documento. Se trata de una fórmula muy útil en algunos sectores o actividades concretas.
¿Por qué existe la autofactura?
La autofactura se utiliza para simplificar procesos administrativos en situaciones donde emitirla por parte del proveedor no es práctico o posible. Algunos motivos habituales son:
- Procesos de contabilidad interna más eficientes.
- Proveedores que no disponen de capacidad administrativa.
- Operaciones con empresas extranjeras sin sede fiscal en España.
- Sectores donde es habitual centralizar la facturación.
Ejemplos de uso de la autofactura
1. Servicios de autónomos a grandes empresas
Una gran empresa puede solicitar emitir ellas mismas las facturas de los autónomos que les prestan servicios. El autónomo da autorización y la empresa genera la autofactura en su nombre.
2. Importaciones y compras a proveedores extranjeros
Cuando una empresa española compra a un proveedor sin sede fiscal en España, suele emitir una autofactura para declarar correctamente el IVA de la operación de importación.
3. Subcontratación de servicios
En sectores como la construcción o la logística, es habitual que la empresa principal genere autofacturas para sus subcontratistas, facilitando la gestión del IVA y el control del flujo de servicios.

¿Y cómo se tratará en VeriFactu?
Con la entrada en vigor de la Ley Antifraude y los requisitos de VeriFactu, las autofacturas deberán cumplir las mismas exigencias que cualquier factura:
- Emitirse desde un software homologado (SIF).
- Generar un identificador único y un código QR.
- Registrar la factura de forma segura e inalterable.
- Si se utiliza modo VeriFactu, enviarse automáticamente a la AEAT.
En resumen: las autofacturas ya no podrán hacerse en Word, Excel o programas no adaptados a partir del 1 de enero de 2027.
¿Qué deben hacer autónomos, pymes y profesionales?
Si se van a emitir autofacturas, es importante asegurarse de usar un SIF adaptado que permita generar autofacturas. Nada de Excel o Word.
Dicho sistema deberá cumplir con las normativas de la Ley Antifraude además de permitir cambiar el NIF del emisor en cada factura que se realice.
¿Para quién aplica?
Para todas las empresas y autonomos que utilizan este tipo de facturación especial.
A partir del 1 de enero de 2027 todas las empresas deberán de estar emitiendo facturas con un software adaptado, utilicen el formato autofactura o no.
En Invocash ayudamos a autónomos y pymes a adaptarse a las nuevas obligaciones de facturación.
Si tienes dudas sobre VeriFactu o quieres revisar tu proceso actual, puedes contactarnos y te orientaremos sin compromiso.




